Compradores para todo
“Mi propio negocio comenzó al día siguiente. En esa época, Hamburgo era una ciudad comercial espectacular que ofrecía a empresarios como yo un potencial ilimitado. Había compradores para cualquier cosa y para exportaciones a cualquier país del mundo, por no mencionar las excelentes redes de transporte.”
“Había encontrado mi nicho”
“Al cabo de poco tiempo conocí a un japonés en Hamburgo llamado Sr. Nagasaki, un agente de Mitsui & Co en Japón. Necesitaba pasta papelera y me designó como su proveedor. Había encontrado mi nicho: Pasta papelera para exportaciones transatlánticas. A continuación, fue bastante fácil localizar los países transatlánticos con fábricas de papel y contactar con ellos."
Rápida expansión de ventas
Las ventas se expandieron rápidamente y ya en 1904, Elof Hansson abrió su primera sucursal en Londres. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial, trasladó su empresa de Hamburgo a Gotemburgo para poder proseguir con el comercio transatlántico.
Con la ayuda de sus hijos y empleados capacitados, Elof Hansson logró mantener el negocio activo durante la crisis económica de 1930 y encaminó la empresa hacia una nueva fase de expansión durante el periodo de posguerra tras la Segunda Guerra Mundial.
Propiedad de la Fundación Elof Hansson
Tras la muerte de Elof Hansson en 1955, uno de sus hijos, Sven Hansson, tomó las riendas y dirigió la empresa durante un período caracterizado por la consolidación y el desarrollo. En 1972, el hijo menor, Bo-Elof Hansson, fue nombrado presidente.
A lo largo de los años, Bo-Elof Hansson fue donando sucesivamente la mayor parte de sus acciones a una fundación de servicios pública llamada la Fundación Elof Hansson. En 1992 cesó como presidente a fin de dedicarse plenamente a su trabajo como miembro de los consejos de administración Elof Hansson AB y la Fundación Elof Hansson. Ese mismo año, Thomas Petterson fue nombrado presidente de Elof Hansson AB.